
Ana Lilia Guillen alertó que esto es un desgaste que «alguien puede estar esperando para que tiremos la toalla, pero no, no podemos»
Antes del 1 de enero de 2023 debe quedar resuelto cuál de las dos dirigencias de Morena en Michoacán queda avalada por el Instituto Nacional Electoral, o en tribunales, advirtió la dirigente de una de estas y quien quedó electa por el Consejo Estatal legal del partido, Ana Lilia Guillén Quiroz.
En rueda de prensa este martes, la lideresa morenista definió que ya están encima los tiempos de inicio de trabajos del proceso electoral 2024, y en ese periodo no puede haber asuntos por deliberar pendientes ni en el órgano electoral ni en los tribunales, por lo que sigue esperando resolución al proceso interno que la llevó a ser dirigente y sea avalada.
Y si no es así «qué le vamos a hacer?, en México no hay justicia», acusó, pues en México la justicia retardada es justicia denegada «y a nosotros se nos está denegando la justicia…que digan que somos o no lo somos, pero que ya lo digan», exigió.
Guillén Quiroz alertó que esto es un desgaste que «alguien puede estar esperando para que tiremos la toalla, pero no, no podemos tirar la toalla», reviró, sobre todo por sus compañeros trabajadores a quienes se les deben salarios desde todo el año pasado a la fecha, ya que el dinero del partido lo maneja la otra dirigencia tampoco reconocida que encabeza el bedollista Juan Pablo Celis, donde tienen a puros que no trabajan y sí están recibiendo salario, denunció.
Morena no puede salir a la calle a hablar de justicia para los trabajadores cuando en Michoacán no les paga a sus trabajadores. No pueden salir a la calle a proclamarse en favor de la democracia cuando no la hay al seno de ese partido, y menos gritar «justicia, justicia, en los gobiernos de Morena hay ausencia de Justicia», denostó.


