Confió en que López Obrador combata con la fuerza del Estado a otros carteles, con la misma operación y estrategia que aplicó a la mafia de Sinaloa
El dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Guillermo Valencia Reyes, celebró que, Andrés Manuel López Obrador, haya pasado de la política de abrazos a los balazos con la detención de Ovidio Guzmán, hijo del exlíder del cartel de Sinaloa, “El Chapo”.
Aplaudió que, haya dejado a un lado la tolerancia para el líder de un grupo delictivo, que vivía en completa impunidad y “descaro”, moviéndose por la ciudad, en más de 20 camionetas blindadas para su cuidado y servicio.
“Es un descaro y una desfachatez, yo espero que lo que hizo el presidente de la República, porque, aunque digan que no lo consultaron o no lo sabía, es el presidente de la República, por supuesto que sabía, que vaya a saludar al abuelito del muchacho esa es otra cosa, cuando Biden vino, hace lo que se hace siempre y también lo hicieron gobiernos priístas, cuando venía el presidente de Estados Unidos y le ponían como un tributo para congraciarse a un jefe de la delincuencia”, señaló.
Confió en que, López Obrador combata con toda la fuerza del Estado a otros carteles, con la misma operación y estrategia que aplicó a la mafia de Sinaloa.
Espero que, no haya sido únicamente para ganar votos con su homólogo del vecino país del norte y sea la ruta a partir de ahora, para lograr apaciguar a la delincuencia organizada que tiene sometidos incluso a pueblos enteros.
“Porque sería lamentable, que nada más haya sido una llamarada de petate para congraciarse con el presidente Biden y no para poner orden en el país”, indicó.
Valencia Reyes dijo que, desde el PRI, serán una oposición responsable y apoyarán el combate a las mafias mexicanas y aseveró que no criticarán que haya abandonado la política servilista de abrazos hacia los carteles de las drogas.


