El munícipe de extracción guinda, explicó que era un botín para la pasada administración, la cual estaba encabezada por el PAN y la del PRD
El lago de Camécuaro se había convertido en una cantina, nido de corrupción, muerte y basurero público de la región, afirmó el presidente municipal de Tangancícuaro, David Melgoza Montañez.
En conferencia de prensa, en el Congreso del Estado, junto a integrantes de la bancada perredista, el munícipe de extracción guinda, explicó que, los pleitos con locatarios del lago, se deben a que desde su llegada ha puesto orden, ya que, Camécuaro era una cantina con venta desmedida de alcohol, que derivaba en un sinnúmero de ahogados en el cuerpo de agua, así como accidentes automovilísticos a su salida.
“Negocios de cerveza, una cantina, en Camécuaro toda la vida se han registrado ahogados en el parque, como consecuencia de intoxicación etílica y saliendo de ahí había decenas de accidentes automovilísticos, muertos, todos los años, con excepción de ahorita que estamos poniendo un nuevo reglamento, que está ayudando a regular el consumo de estás sustancias, está es un área natural protegida y ahí no se puede vender alcohol”, recalcó.
Melgoza Montañez, aseguró que, el Lago de Camécuaro era un botín para la pasada administración, la cual estaba encabezada por el Partido Acción Nacional (PAN) y el de la Revolución Democrática (PRD), que el último período de 12 meses, reportaron ingresos de tan solo un millón de pesos, en contraparte, en la misma cantidad de tiempo, el actual gobierno registró una derrama económica por el orden de los 15 millones de pesos.
El edil guinda, reveló que, además de la estela de corrupción en la pasada administración municipal, también los locatarios se habían apropiado del cuerpo de agua, ya que, solo tenían 16 permisos para la instalación de puestos, por el contrario, colocaron 17 más y ninguno respeto los límites de espacio e incluso realizaron construcciones de cemento para la expansión de sus locales, que afectaban el paso del agua en el área natural protegida.
Asimismo, evidenció que, en un acuerdo interno de los mismos vendedores y sin consultar a la autoridad, decidieron cobrar 500 pesos por cada mesa de visitantes, situación por la que habían convertido su caja chica el Lago de Camécuaro.
Asimismo, reveló que, sin restricción alguna por parte de los vigilantes del lugar turístico, los visitantes realizaban fogatas en la zona natural protegida, que ocasionó la quema de 96 Ahuehuetes, aunado a la gran cantidad de basura que arrojaban al cuerpo de agua.


