EL REGRESO DE ROCHA
Es tal el cinismo en Morena que aunque usted no lo crea, el gobierno federal está preparando las condiciones políticas, jurídicas y mediáticas, para que el narcogobernador Rubén Rocha Herrera, regrese a su cargo en Sinaloa, antes de que termine el presente año.
Diversos analistas políticos y líderes de oposición, coinciden en que su reciente reaparición en redes sociales, tras dos meses de ausencia pública no es casualidad, sino que responde a una estrategia orquestada desde el oficialismo para que regrese a su cargo en un estado infiltrado por el crimen organizado.
Rubén Rocha reapareció, pero sin mostrar su inocencia y sin que exista una resolución judicial sobre sus acusaciones; como se sabe protegido está listo para regresar al estado con el que cohabita con los narcos.
Jurídicamente conserva la posibilidad de reincorporarse a su cargo, y mientras no exista una resolución que se lo impida, puede regresar y desplazar a la actual gobernadora interina, toda vez que no renunció al puesto ni fue separado definitivamente de su cargo
De nada sirve pedir que la FGR lo investigue porque solo es una tapadera, pero es tan culpable que la propia autoridad reservó por cinco años las pruebas que lo incriminan.
Lo que es un hecho es que Rocha se reunía con los narcos, que según versiones, financiaron su campaña para el gobierno de Sinaloa en el 2021, a cambio de posiciones políticas y libertad para seguir realizando sus actividades ilícitas.
También se le responsabiliza del asesinato de Héctor Melesio Cuén, crimen que el estado ha logrado minimizar cuando es una pieza clave en el rompecabezas del vínculo Rocha-Narcos.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum ha salido en defensa del narcogobernador, por lo que intuye, sus fechorías quedarán impunes, si el gobierno de Estados Unidos lo permite.
Por cierto, hoy el gobierno de Donald Trump, a través de Terry Cole, director de la DEA, dijo que “los cárteles y el gobierno mexicano, son lo mismo”, por lo que existe una conexión mortal que no vamos a permitir, dijo.
Habrá que ver la respuesta de la presidenta, que llevaba dos semanas acusando a Washington de intervencionista.





