Nada que Celebrar
Hoy que se conmemora el 216 Aniversario de la Independencia, hay muy poco que celebrar, la dictadura de partido y los grupos criminales, marcan la pauta en la vida nacional; por un lado, el oficialismo consciente de su poder absoluto, utiliza la fuerza del Estado para gobernar a su antojo y para perseguir opositores, periodistas y activistas políticos.
Los grupos criminales, controlan más del 80 por ciento del país, es decir, gobiernan, cobran impuestos a través de la extorsión y el derecho de piso, lavan recursos y están involucrados en toda actividad productiva y comercial.
Para el próximo año, esperamos inflación, mayores impuestos y mayor inseguridad, especialmente violencia electoral, y desde luego una elección de Estado que ya prepara el gobierno y su partido, así como la estructura electoral compuesto por allegados al oficialismo.
Por otro lado, la crisis que vivimos en la relación bilateral con Estados Unidos, origina incertidumbre en la inversión y el comercio, y su permanente exigencia de que el gobierno mexicano debe hacer más en su lucha antinarco, ha sido una presión adicional a la problemática nacional.
Sin duda, la exigencia de entregar al narcogobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, así como del senador morenista Inzuza, a quienes el gobierno federal ha dado protección, no abona en que mejore la relación entre nuestros países.
Así las cosa, en un país donde la democracia ha sido avasallada, donde no existe división de poderes, ni organismos autónomos que regulen y vigilen al gobierno, aunado a la ausencia del Estado de Derecho, la sociedad mexicana, profundamente dividida, deberá tomar una decisión histórica en el 2027.





