DEL CULIACANAZO AL MORELAZO
Lo ocurrido en Totolapan, Morelos el pasado lunes, demuestran la cercanía del gobierno de la 4T con los grupos criminales y los pactos que realiza a espalda del pueblo. En Morelos las autoridades capturaron a un presunto líder criminal al cual, terminaron soltándolo horas después al recibir la orden de que debían liberarlo.
Se trata de José David N alias el “Güero Gym”, identificado por las autoridades como un generador de violencia relacionado con el grupo delictivo Pueblos Unidos.
Tras su captura, integrantes de dicho grupo desataron el caos con bloqueos carreteros, quema de vehículos y la retención de tres trabajadores de la Fiscalía, uno de ellos cuales resultó herido de bala.
Y lo que sucedió después es increíble, la Fiscalía de Morelos confirmó que pactó la entrega de El Güero Gym a cambio de que liberaran a sus tres colaboradores.
La institución justifico su decisión argumentando que los más importante era proteger la vida de su personal, sin embargo, el caso ha desatado fuertes cuestionamientos sobre la capacidad gubernamental para enfrentar a los grupos criminales, o su vinculación con ellos. Pero la orden vino de los más altos círculos del poder.
En eso terminar las autoridades tras un operativo contra la delincuencia terminó con el detenido nuevamente libre y las autoridades justificando su decisión.
Y para tratar de cerrar el asunto, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que el capo fue liberado para no poner en riesgo más vidas. Sin comentarios.
Este incidente nos obliga recordar lo que hizo AMLO cuando ordenó la liberación de Ovidio Guzmán, hijo del Chapo, en un operativo fallido en 2019, cuando elementos del ejército lo habían detenido en Culiacán.
En ambos casos, fueron liberados los capos, pero lo que no sabemos es a cambio de qué.





