Argumenta que la falta de periodismo crítico lo llevó a crear su propio canal de difusión
En un Congreso acostumbrado a discursos medidos, irrumpió una voz que no negocia el tono ni las formas, el sacerdote José Alfredo Gallegos Lara, conocido como el “Padre Pistolas”, volvió a escena y lo hizo con una sentencia contra periodistas y diputados “son bien culos”.
Invitado por el legislador independiente Alejandro Bautista Tafolla, el cura de verbo incendiario —con fama internacional por sus polémicas y su estilo armado— no suavizó su mensaje frente a la prensa.
“Yo no robo a nadie, no le tengo miedo a nadie, no paro de trabajar, y tenía siete años que no venía (al Congreso) porque aquí se han hecho muy culos los diputados y no me ayudan en nada, y los periodistas también, que dejan los huevos en la entrada y no le tiran ni a la mafia ni al gobernador ni a los corruptos, entonces, ¿a qué vengo?”, expresó.
Frente a una decena de reporteros rodeándolo, cámaras encendidas, teléfonos en alto, no hubo ni un gesto de contención.
Lejos de moderarse, el sacerdote argumentó que la falta de periodismo crítico lo llevó a crear su propio canal de difusión.
Hoy presume 18 millones de seguidores en TikTok.
Desde ahí, dijo, denuncia hábitos que considera destructivos.
“La coca chinga a la gente, 70 millones de mexicanos se mueren por la diabetes y también hay mutilados, 30 mil por el alcohol, así como el cigarro, son 40 mil millones de cigarros que se venden y de botellas, porque hay mucho pendejo que fuma y toma hasta por el culo y piensa que no le hace daño”, alertó.
Su crítica se extendió a la industria de alimentos procesados.
“Pero no paran los pendejos fumando, alcoholizándose, tragando porquerías y Coca”, añadió.
En medio del discurso, hubo espacio para el sarcasmo, ofreció féretros a mitad de precio a periodistas con vicios, provocando risas en el círculo mediático.
También revivió un episodio con el Congreso, donde —según narró— un diputado intentó negarle apoyo bajo pretextos burocráticos.
“Me llamó y me dijo que no me correspondía la tonelada de cemento porque yo correspondía al 011 de Puruándiro… Y yo le dije: mira, güey, no seas pendejo, eres diputado local de Michoacán, yo ni siquiera soy de Michoacán y hago más que tú, cabrón, y toda la pinche bola de diputados juntos”, declaró.
El desenlace fue simple, ya que, el legislador cedió y entregó el apoyo prometido.
Con tono desafiante, el sacerdote invitó a políticos y periodistas a visitar su comunidad, donde presume obras construidas sin depender del Congreso, ni ningún otro poder.



