Este mes de septiembre, llamado mes de la patria, inicia con el segundo informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y luego ella emprenderá una gira a nivel nacional para abundar en materia de rendición de cuentas.
Este mes es el que contiene también una serie de efemérides que tienen relación con la etapa inicial de nuestro país, los elementos fundacionales del estado mexicano, es decir del México independiente, en ello se recuerdan algunos nombres como los de Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón, también Agustín de Iturbide, por citar algunos.
El día 16 de septiembre se conmemora el inicio de la lucha insurgente que comenzó en las primeras horas de la citada fecha de 1810 que concluyó un 27 de septiembre de 1821 con el arribo del Ejército Trigarante a la Ciudad de México encabezado por Agustín de Iturbide.
La historia es un conjunto de actos consumados que dan santo y seña de nuestra procedencia, invocan el contexto con sus circunstancias para debatir en tiempo presente el forje de la nación mexicana; todo ello nos hace invocar la contribución de Miguel Hidalgo y Costilla, el insigne rector del Colegio de San Nicolás en la antigua Valladolid –hoy Morelia-. También se recuerda la aportación notable del Generalísimo José María Morelos y Pavón, quien sentó las bases fundacionales del estado mexicano con la Constitución de Apatzingán, el Tribunal de Ario de Rosales y los Sentimientos de la Nación.
Agustín de Iturbide, nacido en la actual Morelia, siempre fue relegado de la historia, se le ha tachado de casi todo lo negativo porque prevalecen los prejuicios, al final del día el ex realista fue un consumador de la independencia con todo y lo que la historia oficial lo escamotea. Los llamados héroes mexicanos fueron personas de su tiempo, la condición humana parece no variar.
Qué celebramos, qué conmemoramos, qué soñamos. Los sueños mexicanos están dispersos como nuestra clase política, esas estelas etéreas conectadas a Morfeo cabalgan sin un destino previsto, los índices de impunidad e inseguridad no disminuyen gran cosa, los vacíos se impregnan de polarización de forma cotidiana.
La desigualdad social continúa para marcar sendos contrastes, plutócratas y parias en la misma porción espacial, un reflejo de nuestra realidad.
Hacer política es un imperativo en estos tiempos atropellados, la diversidad está presente y ya no da para establecer un pensamiento único. No todo está perdido, recién recordaba un texto que es conveniente volver a leer. Política para Amador de Fernando Savater, que nos remite a los clásicos y la importancia superlativa del pensamiento platónico y aristotélico, de la causa última de la política, que para los antiguos griegos fue el bien común, es decir la felicidad.
Tenemos pasado, tenemos ideas, contamos con libros, historias que tejen, se arman y publicitan. Nuestros genes son pasionales a la vez que estoicos, mezcla de colores hasta alcanzar policromías. Suma de voces hasta ser un mosaico polifónico. Es conveniente soñar México.





