La política es un reflejo fiel de la condición humana, esto implica que cambian los formatos, aunque la esencia es la misma, seguramente por ello las tesis de Nicolás Maquiavelo suenan vigentes en el siglo XXI, porque la búsqueda ha sido siempre por el poder como el dorado, el norte y destino en los núcleos sociales.
Todas las eclosiones sociales tienen el común denominador, la burguesía empujando los descontentos como sucedió en la revolución francesa o en otras de diferentes latitudes, el poder desde tiempos antiguos fue el aceite que enfiló a las naves para quedar al frente del timón. En la antigua Grecia se definían las formas puras de gobierno y las impuras, en las primeras ubicamos a la monarquía, la democracia y la autocracia, esto lo contiene el primer texto de lo que se llamaría la ciencia política con Platón y La República.
En nuestro país que inició su vida independiente a partir de 1821 tras la consumación de la insurgencia contra la corona española que encabezó en ese año Agustín de Iturbide, desde los albores de la nueva patria ya consagrada como tal iniciaron las pugnas de liberales y conservadores, lo primeros por una forma de gobierno a imitación del vecino país del norte y los otros por una monarquía que fue la referencia durante siglos.
La historia de México en el ámbito político está plagada de purgas entre los grupos que fueron las elites, el transfuguismo fue una práctica socorrida, incluso hoy día, en esta etapa conocida como la posmodernidad y la posverdad tenemos muchos casos similares en donde lo que menos importa es la convicción ideológica, porque se abren los caminos por el poder desde una perspectiva maquiavélica porque el fin justifica los medios.
En nuestro país hace unas semanas en Coahuila el Partido Revolucionario Institucional ganó el carro completo, como se decía antes, porque las dieciséis diputaciones locales las ganó, derrotó a Morena, principalmente, y no faltaron los discursos triunfalistas como el de Alejandro Moreno Cárdenas el dirigente del tricolor, o lo que queda esta organización, se trató de una exageración porque en todo caso el mérito es del PRI local, el de la entidad norteña.
El triunfo del priismo en el norte no refleja lo que habrá de suceder en los comicios del próximo año porque serán otras características, diferentes condiciones y también otras inercias, todo ello pasa en medio de los escándalos de los últimos meses en el país, como el sucedido en Sinaloa con Rubén Rocha Moya.
La búsqueda del poder como teleología con base a los partidos políticos, ya que son éstos los vehículos legales para alcanzarlo en nuestro sistema y casi en todo el mundo prevalece este formato, una opción pacífica se entiende que legitima los procesos de conformidad con las leyes vigentes.
El poder como la inspiración al llegar, aunque suele haber las desilusiones de las masas que tuvieron la creencia en los que arribaron y las promesas fueron tiradas en las plazas públicas y resguardadas en los archivos porque al final nomás no se vieron cumplidas.





