spot_img
17.5 C
Morelia
lunes, abril 13, 2026

LIBRE EXPRESIÓN…

¡POBRE MÉXICO!

“El hombre que ha cometido un error y no lo corrige, comete otro error mayor”.

Confucio (551 a.C. – 478 a.C.) Filósofo chino.

La pasada, ha sido una semana negra para los mexicanos. El gobierno de Morena y sus legisladores, con la complicidad de una Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ya sometida, dieron tres golpes brutales contra el bolsillo, los derechos y la salud de los mexicanos.

Son tres decisiones que ponen en riesgo el esfuerzo ciudadano y el futuro del país. Vamos por partes.

Primero: la congelación de cuentas por “sospecha” de lavado de dinero sin orden judicial, con lo que erradicaron el derecho de presunción de inocencia.

La SCJN avaló que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) pueda bloquear tus ahorros si observan algún “indicio” de que estás “lavando dinero, sin necesidad de una orden judicial. Conste, ya tienen sometido al Poder Judicial, es decir, ya pueden hacer prácticamente lo que les plazca porque no hay contrapeso. Y, sin embargo, optaron por darle todo el poder al Ejecutivo.

En la práctica, esto significa que cualquier ciudadano incómodo: empresario, opositor, periodista que no se alinea, puede amanecer sin un peso en el banco. Hablamos de la presunción de culpabilidad elevada a política de Estado. Ya no se trata de combatir el narco o el lavado real, sino de tener un garrote administrativo para callar bocas y quebrar voluntades.

El gobierno de Sheinbaum Pardo defiende la decisión de la SCJN como una herramienta necesaria para combatir el crimen organizado, mientras la oposición y especialistas advierten la destrucción de la presunción de inocencia, el uso político de estas facultades y otro paso con tendencias dictatoriales.

Segundo: el Ejecutivo podrá disponer de hasta el 30 por ciento de las Afores, es decir, pretenden disponer de más de 1.8 billones de pesos.

El Senado de la República aprobó la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, la cual permite que las Afores puedan invertir hasta el 30% de los recursos que administran en proyectos de infraestructura del gobierno federal.

Con esta ley aprobada por Morena y aliados, el gobierno podrá disponer de hasta tres de cada diez pesos que los trabajadores han ahorrado para su vejez, sin pedirles permiso, sin garantía de que esos recursos regresen.

Y es que, con ese recurso pretenden invertir en obra pública, cuando está demostrado el fracaso de los gobiernos de Morena en este ámbito. Como ejemplo, las obras faraónicas como el Tren Maya, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y la refinería Dos Bocas, por citar tres ejemplos, que además acumulan evidencias que fortalecen las sospechas de corrupción, sobrecostos y el evidente fracaso.

En concreto, si los proyectos fracasan no hay forma de recuperar la inversión, el ahorro del trabajador resultará afectado, tendrá una pensión mensual más baja al momento del retiro.

Se repite el clásico de los gobiernos de Morena con Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, toman lo ajeno para tapar su incompetencia. Mañana, cuando un jubilado descubra que su pensión se evaporó en un elefante blanco, nadie le devolverá nada.

Tercero: el “Servicio Universal de Salud” que llega sobre las ruinas del INSABI y del IMSS-Bienestar. Dos fracasos rotundos que dejaron hospitales vacíos, medicinas inexistentes y esperas de meses para que derechohabientes pueden acceder estudios y/o cirugías.

Se trata de otra ocurrencia, de un discurso para mañana asegurar que se atiende a toda la población por igual, aunque el igual signifique peor.

Además, resulta inequitativo. Complicará la atención de millones de derechohabientes del IMSS y el ISSSTE que ya cotizaron durante décadas, que pagó religiosamente por un servicio, de por sí deficiente, y que ahora verá cómo sus recursos se diluyen en un sistema universal que no distingue entre quien aportó y quien no. Así que, no tiene caso seguir cotizando.

El resultado es previsible: colapso total, listas de espera eternas y atención peor de la que ya tenemos. Otra vez el mismo cuento: igualar hacia abajo.

Tres medidas terribles en una sola semana. Está claro que Morena no gobierna; saquea. No construye; destruye contrapesos. No cura; empeora lo que ya estaba enfermo.

La transformación está clara: de un país con instituciones a un régimen donde el poder lo decide todo, ahora, también tu cuenta bancaria, tu retiro y tu derecho a ser atendido en un hospital.

¡Pobre México!

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

- Advertisement -spot_imgspot_img
Noticias Recientes
- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
Noticias Relacionadas