FRAUDE AL CONGRESO

Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposo se vuelve su lenguaje:

Aldous Huxley (1894-1963) Escritor y filósofo británico

En el último trimestre de 2021, el Congreso del Estado adquirió un software destinado supuestamente a mejorar la eficiencia de su área de contabilidad y administración.

Bueno, eso de que adquirió habría que entrecomillarlo: el software “de última tecnología” fue pagado, sí, pero nunca llegó. Fue un fraude de 5.4 millones de pesos.

Hoy, la Fiscalía estatal dice que como parte de sus investigaciones ha vinculado a proceso a tres trabajadores de las áreas contables del Congreso, y que tiene en la mira a otros tres.

Tres, o quizá seis trabajadores, oficinistas, simples burócratas. Ni un jefe de departamento, un director de área, un secretario, mucho menos un diputado de ese entonces. ¿Pueden “simples” trabajadores legislativos disponer libremente de más de cinco millones de pesos presupuestales para comprar fraudulentamente un software, sin que ningún funcionario de nivel lo autorice?

En teoría, un monto así sólo puede ser autorizado por el presidente de la Junta de Coordinación Política, en ese tiempo el morenista Fidel Calderón Torreblanca. ¿Toda la investigación de la Fiscalía se enfocará en burócratas, a sabiendas de que, suponiendo que hayan tenido participación, requieren la autorización “superior”?, ¿otra vez todo quedará en cartas menores para aparentar justicia, pero se garantizará impunidad para el o los verdaderos autores del desfalco al presupuesto del Congreso? Veremos.

X@jaimelopezmtz

Noticias Recientes
spot_img
Noticias Relacionadas