Nadie puede sospechar cuántas idioteces políticas se han evitado gracias a la falta de dinero:
Charles Maurice Talleyrand (1754-1838) Clérigo y político francés
¿Cómo se promociona el turismo hoy día, sobre todo en regiones dominadas y famosas por su inseguridad? Se trata de todo un dilema para el que, mucho me temo, no hay una respuesta cierta.
Este miércoles, la Asociación de Hoteles y Moteles de Michoacán signó un convenio con la de Agencias de Viajes de México, para promocionar a la entidad como destino turístico de primer orden.
Parece una medida desesperada de los hoteleros michoacanos ante la notable caída de visitantes que registra la entidad en los últimos años, resultado de la incontrolable inseguridad, que “posiciona” al nuestro como un estado al que visitarlo se asemeja a jugar a la ruleta rusa.
Quizá fuera de Morelia, no parece haber otra población michoacana a la que se promocione sin que hacerlo signifique enviar al matadero a los ingenuos que se “enamoren” de Michoacán gracias a la publicidad. De que es una entidad que cuenta con los atractivos naturales para enamorarse, no hay duda, pero promocionarla a sabiendas de que transitarla equivale a correr un altísimo riesgo de ser víctima de un asalto, un levantón o un secuestro, o incluso de perder la vida, no es precisamente ético.
Preguntémonos si a un familiar le recomendaríamos irse a recorrer los trescientos kilómetros de playas ciertamente paradisíacas, o a darse una vuelta por las maravillas del oriente o de la tierra caliente, o visitar los siempre agradables pueblos del bajío. A menos que queramos hacerle pasar un trago amargo a nuestro familiar, nadie con racionalidad formularíamos tal invitación. ¿Entonces porqué sí a los extraños los invitamos a conocer Michoacán, a recorrerlo? Es irresponsable hacerlo si estamos conscientes del riesgo que correrán si nos hacen caso.
A los hoteleros no les queda de otra, cierto. Además de la baja en la ocupación, debe añadirse que prácticamente todos son víctimas de extorsión y cobro de piso por la criminalidad. Pasan las de Caín, pues. Compete al poder público modificar las condiciones de inseguridad, aunque francamente no se ve cómo pueda ocurrir ni siquiera a mediano plazo. Acaso promocionar a Michoacán para el turismo de aventura pueda ser más responsable. Así, quien acuda es porque le gusta la adrenalina de arriesgar la vida transitando por nuestras carreteras, porque también es cierto que para todo hay al hablar de turistas. X@jaimelopezmtz


