Durante enero de 2022, el promedio del balance anímico de la población se ubicó en 6.2, registrando un incremento de una décima respecto a enero de 2021
El INEGI da a conocer los resultados del Módulo de Bienestar Autorreportado (BIARE) con información a enero de 2022.
El objetivo de los módulos BIARE consiste en captar tres dimensiones del bienestar subjetivo: 1) balance anímico, 2) satisfacción con la vida en general y con ámbitos específicos de la misma y 3) eudemonía. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recomienda a todas las oficinas nacionales de estadística de sus países miembros generar indicadores de bienestar subjetivo que complementen a los indicadores económicos. Por ello, el Módulo BIARE Básico acompaña a la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor (ENCO) el primer mes de cada trimestre y ofrece información representativa del conjunto de la población adulta concentrada en 32 ciudades del país.
El balance anímico de la población es un indicador de bienestar que se construye con base en lo que el informante declara haber experimentado el día anterior a la entrevista: restando a los estados de ánimo positivos, los negativos. El balance se expresa en un rango de valores que puede ir de un mínimo de -10 a un máximo de 10.
Durante enero de 2022, el promedio del balance anímico de la población se ubicó en 6.2, registrando un incremento de una décima respecto a enero de 2021. El balance anímico entre los hombres tiende a ser mayor que entre las mujeres. En enero de 2022 los niveles fueron 6.6 y 5.9, respectivamente.
En enero de este año, en una escala de 0 a 10, la población adulta urbana calificó con 8.4, en promedio, la satisfacción actual con su vida, dos décimas por arriba de la reportada en enero de 2021.
En lo que corresponde a dominios específicos, el nivel más alto se tiene en la satisfacción con las relaciones personales, promediando 8.9. Por su parte, la satisfacción con el nivel de vida coincide con el asignado a la vida en general. Los dominios con promedios por debajo de vida en general son: vecindario, tiempo libre, ciudad, país y seguridad ciudadana. Esta última registra el nivel más bajo de todos al ubicarse en 5.6. Cabe destacar que, de los doce dominios considerados, diez presentaron un aumento respecto a enero de 2021, la satisfacción con el estado de salud permaneció igual, mientras que la satisfacción con la ciudad disminuyó una décima.
NOTA TÉCNICA
1. Balance anímico
Un primer aspecto relacionado con el bienestar subjetivo es el balance anímico, indicador de la situación emocional de la población. Para construir dicho indicador, se pide al entrevistado determine, en una escala de 0 a 10, qué tanto predominaron, a lo largo del día anterior a la entrevista, estados anímicos positivos y negativos. El balance es el resultado de restar a los puntajes en los estados anímicos positivos, los puntajes en los estados anímicos negativos. De esta forma, los valores finales del balance pueden situarse en una escala que va desde -10 hasta +10.
Es de destacar que hay un diferencial importante entre el balance anímico que promedia la población masculina respecto a la femenina, 6.6 en el primer caso y 5.9 en el segundo.
Los cinco balances específicos resultan con valor positivo y el de mayor nivel es enfocado vs. aburrido o sin interés en lo que hacía. El de menor nivel es el balance entre sentirse con energía o vitalidad vs. cansado o sin vitalidad. En cuanto a la variación respecto al año anterior, el balance tranquilo vs. preocupado o estresado no presentó cambio, mientras que buen humor vs. mal humor disminuyó. Los otros tres balances incrementaron su calificación.
Por separado y en escala de 0 a 10, en enero de 2022 los estados anímicos positivos promediaron 7.7 puntos y los negativos 1.5. Con respecto al año anterior, los positivos aumentaron, en tanto que los estados anímicos negativos no registraron cambio.
Se destaca que la población adulta mayor de 60 años presenta un promedio de balance anímico inferior a los de la población joven y adulta.
Además, destaca que las mujeres muestran, en promedio, menor balance anímico respecto a los hombres en todos los grupos de edad. La mayor brecha se observa entre mujeres y hombres de 45 a 59 años y le sigue el grupo de jóvenes de 18 a 29 años. Son estos grupos etarios en los que las mujeres registran el nivel más bajo en su balance anímico.
De enero de 2021 a enero de 2022 las mujeres no experimentaron cambios en su balance anímico general. Si bien hay incrementos de una décima en dos de los cinco balances, hay una disminución de dos décimas en el balance específico buen humor vs. mal humor y un aumento de una décima en los estados negativos. En contraste, para la población masculina hay incrementos en todos los balances, sobresaliendo emocionado o alegre vs. triste o deprimido seguido de enfocado vs. aburrido o sin interés en lo que hacía. Los hombres presentan, en el periodo de comparación, un doble efecto de los estados anímicos: aumento de los positivos y decremento de los negativos.
2. Satisfacción con la vida y con otros dominios
Otro aspecto del bienestar subjetivo a valorar es la satisfacción con la vida. Para ello, se pregunta a la población entrevistada ¿qué tan satisfecha se encuentra actualmente con su vida? Para dar su respuesta, se brinda al informante una escala visual que consta de distintos matices de un color, ordenados de más claro a más oscuro, y acompañados de números que van de 0 hasta 10, donde 0 significa total insatisfacción y 10 total satisfacción.
En enero de 2022, el promedio de satisfacción con la vida en general reportó una calificación de 8.4, dos décimas por encima del nivel que se tenía en enero de 2021 y el mismo nivel de enero de 2019, siendo los valores más altos de la serie aquí presentada.
En cuanto a las diferencias según el sexo de los informantes, en promedio, los hombres nuevamente alcanzaron un nivel de satisfacción superior al de las mujeres: 8.5 frente a 8.2.
En enero del presente año, los jóvenes de 18 a 29 años declararon el mayor nivel de satisfacción con un promedio de 8.7 y le sigue el grupo de 30 a 44 años con 8.5. Por su parte, las personas de 45 a 59 promediaron 8, el nivel más bajo. Finalmente, el grupo de población de 60 años en adelante registró un nivel de satisfacción con la vida de 8.2.
En todos los grupos de edad se muestra una brecha a favor de los hombres en el nivel de satisfacción con la vida. Esta diferencia entre hombres y mujeres es mayor para los adultos de 30 a 44 años y para los de 45 a 59 años.
a. Dominios de satisfacción
En referencia a la satisfacción con aspectos específicos, los ámbitos mejor evaluados son las relaciones personales (8.9), la vivienda (8.8) y la actividad u ocupación a la que se dedica (8.7). En contraste, en enero de este año, los tres ámbitos que presentan la calificación más baja son la seguridad ciudadana (5.6), el país (7.3) y la ciudad (7.5). El orden en que se valoran todos estos rubros fue el mismo en enero de 2021.
Al observar la diferencia entre los promedios reportados en los meses de enero de 2022 y enero de 2021, en la mayoría de los ámbitos ocurre un cambio positivo, con excepción de la satisfacción con el estado de salud, que permanece igual, y la satisfacción con su ciudad, que reporta menor nivel.
Al tomar por separado el reporte de mujeres y hombres, estos últimos muestran una mejoría en el nivel de satisfacción en la mayoría de los rubros, destacando el tiempo libre, pero su satisfacción con la ciudad y el estado de salud permanece igual. En el caso de las mujeres, estos dos últimos rubros presentan un retroceso, mientras que el ámbito con mayor diferencia positiva es la satisfacción con sus perspectivas a futuro.
Comparando los cambios de un año a otro en la satisfacción con la vida en general por grupo de edad, el mayor incremento (tres décimas) se da en la población más joven, de 18 a 29 años, destacando la satisfacción con los logros en la vida con cuatro décimas arriba.
3. Eudemonía
Un tercer aspecto del bienestar subjetivo es la fortaleza de ánimo y sentido de vida o eudemonía. Para medirlo se pregunta a la persona entrevistada qué tanto se identifica con ciertos enunciados y se le pide que califique en una escala de 0 a 10, donde 0 significa que está en total desacuerdo y 10 en total acuerdo. Los primeros nueve enunciados del cuadro 4 son de valencia positiva, es decir, mientras más considera la persona que aplican en su vida, se desprende una señal de mayor fortaleza de ánimo. Por su parte, el último enunciado es de valencia negativa, de modo que entre más acuerdo esté con que el enunciado aplica en su vida, se infiere menor eudemonía.
De los nueve enunciados de valencia positiva, tres son con los que se identifica más la población adulta: soy libre para decidir mi propia vida; lo que hago en mi vida vale la pena y soy una persona afortunada, promediando 9.2 en cada uno. Los de nivel más bajo corresponden a soy optimista con respecto a mi futuro y la mayoría de los días siento que he logrado algo, promediando 8.7 en ambos.
Este conjunto de resultados muestra que, de enero de 2021 a enero de 2022, aumentaron ocho de los nueve enunciados posibles de valencia positiva y el enunciado tengo un propósito o misión en la vida, permaneció en el mismo nivel.
Por su parte, en enero de 2022, el único enunciado de valencia negativa, cuando algo me hace sentir mal me cuesta volver a la normalidad, tuvo un promedio de identificación de 4.2, tres décimas menos respecto a enero de 2021.
Entre enero de 2021 y enero de 2022, las mujeres presentaron mejora en los 9 enunciados de valencia positiva, destacando me siento bien conmigo misma, al tiempo que disminuyó dos décimas la identificación con el enunciado de valencia negativa, cuando algo me hace sentir mal me cuesta volver a la normalidad.
En la población masculina también se registran aumentos en los nueve enunciados positivos, destacando el que me vaya bien o mal depende de mí. En cuanto al enunciado de valencia negativa, la disminución respecto a enero de 2021 de cuatro décimas duplica al de las mujeres.


