Activista advirtió, que la violencia contra mujeres trans y otras personas de la diversidad sexual continúa en aumento, particularmente en contextos de vulnerabilidad como el trabajo sexual
En lo que va del año, Michoacán registra al menos seis asesinatos contra personas de la comunidad LGBTQI+, una cifra que, a decir de activistas, evidencia la urgencia de legislar el transfeminicidio en el estado y fortalecer las políticas de protección para esta población.
Así lo señaló la activista y defensora de las trabajadoras sexuales, Pamela Cruz Orihuela, quien advirtió que la violencia contra mujeres trans y otras personas de la diversidad sexual continúa en aumento, particularmente en contextos de vulnerabilidad como el trabajo sexual.
Orihuela subrayó que es necesario que el Congreso del Estado tipifique el transfeminicidio como una figura penal específica, con el objetivo de frenar las agresiones y asesinatos que afectan a esta población. “Es necesario que se legisle aquí en Michoacán para detener esta ola de violencia que estamos sufriendo”, expresó.
La activista alertó que, además de los casos visibles en ciudades como Morelia, existe una problemática aún más grave en municipios del interior del estado, donde las agresiones suelen quedar en el anonimato.
Entre los focos rojos identificados se encuentran municipios como Uruapan, Apatzingán, Nueva Italia, Lombardía y Lázaro Cárdenas, este último señalado como uno de los puntos con mayor incidencia de violencia hacia mujeres trans que ejercen el trabajo sexual.
Asimismo, enfatizó que la violencia no se limita a este sector, sino que alcanza a toda la población LGBTQI+, la cual vive en un riesgo constante debido a condiciones históricas de discriminación.
Por su parte, integrantes de colectivos de la diversidad sexual confirmaron que, además de los homicidios registrados, las agresiones son mucho más numerosas y en muchos casos no se denuncian. Advirtieron que la violencia contra esta población forma parte de una problemática nacional.



