Señaló que las investigaciones sobre el homicidio apuntan a una presunta infiltración de la delincuencia organizada en su círculo cercano
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, señaló que las investigaciones por el homicidio del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, apuntan a una presunta infiltración de la delincuencia organizada en su círculo cercano, por lo que consideró que pudo existir una traición de personas de su confianza.
El mandatario estatal indicó que, de acuerdo con los avances de la investigación, existen elementos que involucran a personas cercanas al exedil, entre ellas escoltas y el exjefe de Protocolo, quienes actualmente enfrentan un proceso judicial, así como posibles vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
“Todo indica que hay una infiltración muy aguda, profunda, del círculo cercano del expresidente municipal”, manifestó Bedolla al referirse a las líneas de investigación relacionadas con el atentado.
En este contexto, el gobernador también se refirió al caso de la actual secretaria del Bienestar del Ayuntamiento de Uruapan, a quien identificó como madre de uno de los presuntos implicados y tía de otros señalados dentro de las indagatorias.
De acuerdo con lo expuesto por el mandatario, la funcionaria no se ha presentado a declarar, pese a que se le han girado tres citatorios e incluso se le aplicó una multa por no acudir. Añadió que la Fiscalía General del Estado (FGE) continúa con los procedimientos legales correspondientes para avanzar en el esclarecimiento del homicidio.
Bedolla sostuvo que la investigación permanece abierta y que, debido a la complejidad del caso y a las posibles conexiones entre personas cercanas a Manzo y grupos criminales, todavía podrían darse a conocer nuevos elementos.



