PROTEGIDOS
El periodismo crítico y el activismo político en estos tiempos en México, se paga en muchas ocasiones con la muerte; cualquier excusa que exponga el Estado carece de sustento, no les importa su seguridad ni esclarecer los múltiples homicidios que ocurren con los comunicadores y los luchadores sociales, que casi siempre quedan impunes.
Hace menos de cinco días, le informaba del asesinato del periodista oaxaqueño Alejandro Leyva Aguilar, que denunció, a través de un video grabado unas horas antes de su cobarde asesinato, que hacía responsable al gobernador Salomón Jara de lo que pudiera pasarle.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que el motivo de su homicidio, tiene relación con su actividad profesional, al denunciar presuntos actos de corrupción y despojo de tierras por parte de funcionarios del gobierno estatal.
Pese a la sólida evidencia del video, que incrimina al gobernador Salomón Jara, la FGR no ha solicitado la comparecencia del mandatario, quien expuso que no dejará su cargo ni solicitará licencia por el crimen del periodista Alejandro Leyva Aguilar.
Sabiéndose protegido, dijo estar dispuesto a comparecer ante la Fiscalía General de la República (FGR) que tiene a su cargo la indagatoria para aclarar el asesinato, identificando y deteniendo a los autores materiales e intelectuales.
En Michoacán, han muerto en menos de ocho semanas dos activistas que defendían la riqueza natural de sus comunidades en la Meseta Purépecha, un tercero se encuentra desaparecido.
Se trata de José Silva Andrade desapareció desde el 15 de julio en la región de Los Azufres. Familiares y habitantes de la zona demandan intensificar las labores de búsqueda y señalan que su trabajo en defensa de los bosques y contra la tala ilegal podría estar relacionado con su desaparición.
Las autoridades estatales apenas inician con las investigaciones, todo hace suponer que no hay prisa por encontrarlo.





