Una camioneta Jeep Grand Cherokee de color gris, impactó contra una Nissan Urvan de color blanco y una camioneta Honda CR-V de color plata
Apatzingán, Mich.- Un hombre muerto y otro lesionado, así como cuantiosos daños materiales dejó como saldo un aparatoso choque múltiple, en la zona Centro de la ciudad de Apatzingán.
El hecho de tránsito se registró la tarde de este jueves, en la esquina de la calle 16 de Septiembre y la avenida Corregidora, donde una camioneta Jeep Grand Cherokee de color gris, impactó contra una Nissan Urvan de color blanco y una camioneta Honda CR-V de color plata, esta última estaba estacionada a la altura de la taquería “Los de Frente”.
Al sitio acudieron paramédicos de Protección Civil Municipal, quienes confirmaron el deceso de Osvaldo C., vecino de la colonia Lázaro Cárdenas, mismo que presuntamente manejaba la Jeep bajo los efectos del alcohol.
Además, los socorristas auxiliaron a Cuauhtémoc G., de 54 años de edad, domiciliado en el Infonavit La Parota, el cual presentaba crisis nerviosa y traumatismo.
El sitio del percance fue acordonado por policías, para que más tarde especialistas de la Fiscalía Regional de Justicia realizaran los correspondientes actos de investigación y el aseguramiento de las unidades involucradas. (RED 113 MICHOACÁN)


Esta representación corrió a cargo del Ayuntamiento y la Arquidiócesis de Morelia, e inició en las primeras horas de esta noche sobre la Avenida Madero en que se montó el escenario adecuado en que Jesús comparte con sus doce discípulos la Última Cena, el último encuentro instituyendo la Eucaristía y el sacerdocio, así como dejándoles el mandamiento supremo de amor.
Y tras partir el pan y dejarlo como su Cuerpo y beber el vino y dejarlo como su Sangre de la Nueva Alianza de salvación, se despidió de ellos y fue a orar al huerto de Getsemaní para, al regresar posteriormente, ser entregado por el beso traidor de Judas.
Los romanos le aprehendieron y después Jesús, Rey de los Judíos, es enjuiciado a petición del sumo sacerdote de los fariseos, Caifás, en presencia del rey Herodes en que Poncio Pilato tras mandarle a azotar luego de que Jesús le responde que su Reino no es de este mundo, no habiendo encontrado culpa alguna en Él, se lavó las manos en señal de «soy inocente de la sangre de este justo».
Este jueves Santo, como parte de los Santos Oficios, la matraca monumental de la torre poniente de Catedral se hizo sonar, con estridente sonido que se pudo apreciar hasta varias cuadras cercanas del Centro Histórico.
Los integrantes de la Cofradía de Campaneros y Matraqueros de Morelia, fueron los encargados de hacer sonar la matraca, que previa Procesión de la Anuencia, pide permiso a la Catedral, para que durante los días Santos las campanas «callen», recordando que las campanas, que suelen representar fiesta y celebración, sean sustituidos por el repique de la matraca, que es un sonido más seco, más tenue y que invita a la reflexión, acercamiento y meditación de vivir estos días Santos.
El que las campanas no suenen en estos días Santos, es una forma de representar el duelo y luto de la crucifixión de Jesús que guarda la Iglesia Católica, por lo cual será hasta el próximo domingo de Resurrección que las campanas vuelvan al repique.
Esta tarde, la Arquidiócesis de Morelia permitió a varios medios de comunicación el apreciar de primera mano el rito que realizan los matraqueros, como pocas veces en el año, con sus vestuarios de penitentes en negro y capas moradas, haciendo girar por un lapso de cerca de tres minutos la matraca monumental, elaborada de madera y que está colocada en la torre poniente de Catedral y la cual en estos días será la encargada de anunciar las diferentes fases de los Santos Oficios, como es el que sonará durante la Procesión del Silencio de este viernes Santo.
Este acudir a los recintos religiosos es acompañar a Jesús con oración remembrando el recorrido en que, apresado, fue llevado por sus captores los soldados de Roma de Herodes, rey de Galilea, al emperador Poncio Pilato para ser entregado y condenado. Así, hoy Jueves Santo hasta el Viernes Santo, los católicos practican esta devoción para acompañar a Jesús, presente en los Tabernáculos de los templos la noche que fue apresado.
En esta capital los fieles morelianos han acudido a los templos ubicados en el centro de la ciudad como San Francisco, El Carmen San José, Las Monjas, San Diego, San Agustín, Templo de la Cruz y Templo de la Merced, como Catedral de Morelia, ubicados muy cerca entre sí, pero también están el muy concurrido Santuario de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe y Mater Dolorosa, que mantienen sus puertas abiertas para recibir a los fieles que oran de rodillas agradeciendo a Jesucristo por la Eucaristía, y le acompañan en sus sufrimientos desde el Huerto de Getsemaní hasta su sepultura.
¿Cuántas personas de todos los cargos están dispuestos a servirles a los demás?, preguntó durante la Homilía el Arzobispo de Morelia, Monseñor José Armando Álvarez Cano, al encabezar el solemne memorial esta tarde en Catedral de Morelia, y llamó a los fieles a orar siempre y recordar que «el servicio es el signo de amor, y es señal de las señales», y sobre todo a recordar las palabras de Jesús dichas a sus discípulos que en su momento no comprendían esta acción de que su Maestro estuviera arrodillado ante ellos para confortar sus pies: «ustedes no comprenden, y es posible que muchos de nosotros sigamos sin comprender», dijo el jefe pastoral.
El Evangelio según San Juan fue leído mismo que relata los últimos días de Jesús en el pasaje de su último encuentro en que se reúne con sus 12 discípulos sabiendo que ya debía pasar de este mundo para regresar a la Casa del Padre, y donde tuvo el gesto inesperado de, uno a uno, darles ejemplo de servicio, amor entrega y humildad, repasó Monseñor Álvarez Cano, quien estuvo acompañado del Cabildo Metropolitano y el padre rector de Catedral, Benjamín Osornio Morales.
