La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestra el comportamiento del mercado laboral mexicano. Esta ofrece datos mensuales de la población económicamente activa (PEA), la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación.
En febrero de 2026, la tasa de participación económica (porcentaje de la población con trabajo, o que no tuvo, pero estaba en la búsqueda activa de uno) se ubicó en 59.0 por ciento.
Para febrero de 2025, fue de 58.7 por ciento.
La tasa de desocupación se situó en 2.6 por ciento. En el mismo mes de 2025, fue de 2.5 por ciento.
La tasa de subocupación (porcentaje de población ocupada que buscó ofertar una mayor cantidad de tiempo de trabajo en su ocupación actual o en un empleo adicional) se estableció en 7.0 por ciento. En el segundo mes de 2025, fue de 6.3 por ciento.
La tasa de condiciones críticas de ocupación —a partir de salarios mínimos equivalentes, base enero de 2026— fue de 39.3 por ciento. En febrero de 2025, fue de 38.9 por ciento.
Por su parte, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 54.8 por ciento. En igual mes de 2025, fue de 54.5 %.
INDICADORES SELECCIONADOS
Composición de la población de 15 años y más
En febrero de 2026, la PEA fue de 61.9 millones de personas de 15 años y más -población que, durante la semana de referencia, realizó o tuvo un vínculo con una actividad económica (población ocupada), o buscó activamente hacerlo (población desocupada en las últimas cuatro semanas)-, (lo que representó una tasa de participación de 59.0 %). Dicha cantidad significó un aumento de 1.2 millones de personas en relación con febrero de 2025. Según sexo, la tasa de participación económica de las mujeres fue de 45.3 % y la de hombres, de 74.5 por ciento. Respecto a febrero de 2025, la participación de mujeres subió 0.3 puntos porcentuales y la de hombres, 0.1 puntos porcentuales.
La población ocupada alcanzó 60.3 millones de personas -se refiere a la población que durante la semana de referencia realizó alguna actividad económica durante al menos una hora; incluye a las y los ocupados que tenían trabajo, pero no lo desempeñaron temporalmente por alguna razón, sin que por ello perdieran el vínculo laboral con este, así como a quienes ayudaron en alguna actividad económica sin recibir un sueldo o salario-, (97.4 % de la PEA): un crecimiento anual de 1.1 millones de personas. Según sexo, la ocupación de mujeres fue de 24.5 millones y la de hombres, de 35.8 millones: un alza anual en ellas de 394 mil y en ellos, de 707 mil.
En el mes de referencia, la población desocupada fue de 1.6 millones de personas, es decir, un ascenso anual de 76 mil. La desocupación de mujeres se ubicó en 693 mil, incrementó en 53 mil respecto a febrero del año anterior; la de hombres se situó en 907 mil, aumentó en 23 mil frente al segundo mes de 2025.
La población no económicamente activa (PNEA) fue de 43.0 millones de personas -población que durante la semana de referencia se dedicó al hogar, estudió, estaba jubilada o pensionada, tiene impedimentos personales o llevó a cabo otras actividades-, (41.0 % de la población de 15 años y más): creció en 298 mil personas respecto a febrero de 2025.
De esta categoría, 5.0 millones se declararon disponibles para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones para hacerlo, por lo que constituyen el grupo que eventualmente podría participar en el mercado laboral. En términos relativos, la PNEA disponible representó 11.7 por ciento. En febrero de 2025, esta fue de 12.3 %.
Características de la población ocupada
Del total de la población ocupada (60.3 millones), 41.4 millones (68.7 %) operaron como trabajadoras o trabajadores subordinados y remunerados al ocupar una plaza o puesto de trabajo, lo que representó un alza anual de 294 mil. Además, 13.8 millones (22.8 %) trabajaron de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleadas o empleados:
680 mil personas más respecto a febrero de 2025. Por su parte, 3.2 millones (5.3 %) fueron personas empleadoras, cifra que subió en 110 mil. Finalmente, 1.9 millones de personas (3.2 %) se desempeñaron en los negocios o en las parcelas familiares, es decir, contribuyeron de manera directa a los procesos productivos, pero sin un acuerdo de remuneración monetaria. Lo anterior significó un incremento anual de 17 mil.
Por sector de actividad económica, la población ocupada se distribuyó de la siguiente manera: los servicios concentraron 26.9 millones de personas (44.6 %); el comercio, 11.8 millones (19.6 %); la industria manufacturera, 9.8 millones (16.2 %); la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, 6.1 millones (10.2 %); la construcción, 4.8 millones (8.0 %);
y otras actividades económicas —que incluyen la minería, electricidad, agua y suministro de gas—, 398 mil (0.7 %). Por su parte, 392 mil personas (0.7 %) no especificaron su actividad. En comparación con febrero de 2025, los sectores con mayor crecimiento en su población ocupada fueron los siguientes: gobierno y organismos internacionales, con 288 mil; transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento, con 268 mil; e industria manufacturera, con 236 mil personas. En contraste, los que disminuyeron fueron los siguientes: agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, con 113 mil personas menos; otras actividades económicas, con 61 mil; y restaurantes y servicios de alojamiento, con 59 mil.
Indicadores de la población subocupada
La información de la ENOE, para febrero de 2026, muestra que la población subocupada (personas que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas de lo que su ocupación actual les demanda) fue de 4.2 millones de personas, 505 mil más respecto a febrero de 2025. La tasa de subocupación se ubicó en 7.0 % de la población ocupada, porcentaje superior al 6.3 % registrado en el segundo mes de 2025. Según sexo, la tasa correspondiente en las mujeres fue de 6.6 % y en los hombres, de 7.2 por ciento.
Según su lugar en la ocupación, las y los subocupados se concentraron en las y los trabajadores por cuenta propia, con 45.9 %: una caída anual de 0.8 puntos porcentuales. Las y los trabajadores subordinados y remunerados representaron 44.1 %: un alza anual de 1.7 puntos porcentuales.
Informalidad laboral
La población ocupada en la informalidad laboral considera, sin duplicar, a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan. También contempla a las personas cuyo vínculo o dependencia laboral no reconoce su fuente de trabajo. Se incluyen —además de la población que trabaja en micronegocios no registrados o sector informal— otras modalidades análogas, como las y los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a quienes laboran sin seguridad social y cuyos servicios los utilizan las unidades económicas registradas.
En febrero de 2026, la población ocupada en la informalidad laboral fue de 33.0 millones de personas y la tasa de informalidad laboral 1 (TIL1) se estableció en 54.8 % de la población ocupada, porcentaje superior al 54.5 % del segundo mes de 2025. La TIL1 urbana fue de 44.0 por ciento.
La TIL urbana Considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar, o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa.
De este modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y, por lo mismo, tiende a concretarse en una escala de operación muy pequeña.
Por otra parte, la ocupación en el sector informal fue de 17.9 millones de personas y significó 29.7 % de la población ocupada —tasa de ocupación en el sector informal 1 (TOSI1)—, 0.8 puntos porcentuales por arriba de la registrada en febrero de 2025. La TOSI1 urbana fue de 27.3 por ciento.
Indicadores de la población desocupada
En febrero de 2026, la población desocupada (población que no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición para hacerlo y realizó alguna actividad para obtener empleo) fue de 1.6 millones de personas y representó 2.6 % de la PEA —tasa de desocupación (TD)—. En las mujeres, esta medida fue de 2.8 % y en los hombres, de 2.5 por ciento. Respecto al mismo periodo de 2025, la TD total ascendió 0.1 puntos porcentuales y la de mujeres, 0.2, mientras que la de hombres no presentó cambio.
De las y los desocupados, 10.3 % no contaba con estudios completos de secundaria.
Las personas con mayor nivel de instrucción representaron 89.6 por ciento.
En cuanto a las características sociodemográficas de la población desocupada, por rangos etarios, la mayor proporción se concentró en el grupo de 25 a 44 años, con 47.4 por ciento. Siguió el grupo de 15 a 24 años, con 34.1 por ciento.
Respecto a la duración del desempleo, 41.5 % de esta población estuvo desocupada en un periodo de un mes o menos, mientras que 38.4 % no tuvo trabajo por más de un mes y hasta tres meses.
Tasas complementarias
Con el fin de proporcionar a las y los usuarios más elementos que apoyen el análisis de las características del mercado laboral de nuestro país, el INEGI genera mensualmente un conjunto de indicadores complementarios sobre la calidad de inserción en el mercado laboral. Para ello, considera distintos aspectos que van más allá de las mediciones tradicionales y que recogen la heterogeneidad de circunstancias que se presentan en México. Los resultados de estas tasas no deben sumarse a lo que se desprende de otras, ya que un mismo grupo o segmento poblacional puede estar presente en más de una de estas. No todos los porcentajes que se mencionan se refieren al mismo denominador.
Tasa de ocupación parcial y desocupación (TOPD1): se situó en 9.2 % de la PEA, en febrero de 2026, la tasa aumentó en relación con la de igual mes de 2025 (8.6 %).
Tasa de presión general (TPRG): se ubicó en 5.4 % de la PEA, tasa superior a la de 5.0 % de febrero de 2025.
Tasa de trabajo asalariado: fue de 65.8 % de la población ocupada, descendió frente a la del segundo mes de 2025 (66.5 %).
Tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO), con base en salarios mínimos equivalentes: se ubicó en 39.3 % de la población ocupada y fue mayor que la de febrero de 2025 (38.9 %).