La justicia, como todas las virtudes, no espera ningún premio; se le acepta por ella misma:
Cicerón (106 a. C. – 43 a. C.) Filósofo romano
Pésimo, pero merecido y previsible fin de semana tuvieron los ministros del acordeón, los de la falsa austeridad.
Primero, se vieron obligados -¿o simplemente acataron órdenes de Palacio Nacional?- a devolver las camionetas de súper lujo Jeep que se habían comprado, a un precio, con todo y blindaje de máximo nivel, de casi tres millones de pesos cada una. Eran nueve, una por ministro. Primero justificaron su adquisición porque las anteriores unidades ya no garantizaban los estándares de seguridad que dada su alta investidura, ellos demandan. Pero ante el escándalo mediático, este domingo se anunció que las devolverían. Ni modo que traicionen los principios de la austeridad cuatroteísta.
También el fin de semana se conoció que por llevar a unos brujos indígenas el primero de septiembre a su toma de protesta, la Corte pagó 1.2 millones de pesos. ¿Pues cuánto cuesta la charlatanería disfrazada de “rituales de nuestros pueblos originarios”?, ¿o para no variar también en esa tontería de evento, hubo moche? Más de un millón de pesos, sí, más de un millón de pesos por ese ritual. Un viaje de los nueve ministros a Catemaco a que los brujos del lugar les hicieran una limpia, hubiera costado infinitamente menos.
Y por si no fuera suficiente, la ministra Loreta Ortíz es captada también el fin de semana, paseando, perdón, asistiendo a una conferencia internacional de juzgadores en San José, la capital de Costa Rica. Primera clase y restaurantes de lujo le acompañaron. También ella violentando la austeridad franciscana ordenada por López Obrador.
Todo en un solo fin de semana, desnudando que Morena y sus afines no estaban en contra de la corrupción y los excesos del poder público, estaban en contra de no ser parte de ello. La 4T va en contra de los excesos, mientras sean de la acera de frente. Los propios, siempre se justificarán.
X @jaimelopezmtz


