Ha tenido lugar esta tarde la Misa de Viernes Santo en que las campanas permanecen en silencio: Jesús ha muerto y hay luto y tristeza, pero con la esperanza de su resurrección
Ante tantas injusticias, abandono y muerte «nos preguntamos ¿por qué?, pero con este misterio Pascual de la vida de Jesús, en Cristo crucificado podemos encontrar las respuestas: Él no se quedó con nada y no le podemos decir que no ha sentido eso y que no ha vivido la injusticia. Él experimentó y sintió el dolor de la traición y el peso cruel de la cruz, y con ello Dios camina con nosotros», ha pronunciado Monseñor José Armando Álvarez Cano, Arzobispo de la Arquidiócesis de Morelia, en la Misa de esta tarde de Viernes Santo, de la adoración de la Cruz y ante Jesús que ha muerto y cuyo cuerpo embalsamado fue colocado cerca del altar ante los fieles en Catedral de Morelia.
«Todos hemos vivido situaciones dolorosas y difíciles, y nos preguntamos cuántas veces ¿dónde está Dios ante tanta Guerra, ante y tanta muerte de inocentes y ante tanta injusticia?», dijo, ¿porqué se condena a un inocente? ¿porqué la muerte de un ser querido?, ¿porqué cuando levantan a una persona? ,¿por qué matan a familias?, incluso, ¿porqué un amigo ya nos abandonó?, y¿ por qué quienes hacen el mal se creen dueños de la vida sin serlo?, repasó el jefe de la grei católica: «y la respuesta la debemos buscar contemplando la Cruz donde Jesús murió por nosotros siendo santo y divino, pero también saber que todo ello no termina en el sepulcro sino en su resurrección», fueron sus palabras tras la lectura del Evangelio de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan leído en este solemne memorial, que a detalle repasa todo el dolor que vivió Jesús desde la traición, su prendimiento, Pasión y Muerte.
«El amor de Dios todo lo puede y envolverá nuestra vida», alabó Monseñor Álvarez Cano durante su mensaje en la celebración Eucarística de este Viernes Santo donde hizo votos para que estos Días Santos «lo vivido por Dios nos impulse y nos enseñe que Él siempre está presente entre nosotros y ha vivido y sentido lo que nosotros vivimos». Dios Todopoderoso es consuelo de los afligidos y alegría de los que sufren, clamó.
Después de la Homilía tuvo lugar la adoración de la Cruz, signo de victoria y símbolo del cristiano: «mirad el árbol de la Cruz donde estuvo clavado El Salvador del mundo, venid y adoremos», fue la oración pronunciada ante la Cruz de Jesús que fue descubierta, levantada y colocada junto al altar para ser adorada por el Arzobispo, el padre rector de Catedral y los miembros del Cabildo Metropolitano que estuvieron ahí presentes todos ataviados en rojo, color de estos días del memorial de la Pasión y Muerte de Jesús. Posteriormente al final de la Eucaristía los fieles también pudieron acercarse para hacer el gesto de la adoración a la Cruz.
Jesús nos ha enseñado que el sentido de la vida es el amor y en la Cruz tuvo origen la salvación del mundo, exaltó el jefe pastoral.
Las campanas permanecen en silencio este Viernes Santo: Jesús ha muerto y esta noche hay luto y tristeza, pero con la esperanza de su resurrección que cumple su promesa.